Palabras
Érase una vez un taller de cuentos que se desarrollaba en las aulas de primaria. En él participaban los chicos y chicas de nuestras aulas; la mayoría de las veces usaban el ordenador para trabajar los cuentos y, los de tercer ciclo, lo hacían con sus pizarras digitales. En cada aula había un maestro o una maestra que, con ilusión, quería que sus alumnos pensaran, imaginaran, trabajaran en equipo y, además, escribieran; por eso quiso que su grupo participara en este taller. En una página web llamada abrapalabra, los maestros y las maestras, leían en qué consistía cada trabajo de creación literaria, descargaban los ejemplos y se los pasaban a los alumos. Éstos, casi siempre en equipo, pensaban y pensaban, debatían y debatían, escribían y escribían, se leían sus trabajos y, finalmente, los colgaban en una bitácora para que otros chicos y chicas de otros colegios muy muy lejanos, los pudieran leer y comentar. Así, poco a poco, los niños y niñas participantes en el taller se fueron co...